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miércoles, 21 de noviembre de 2012

DIEZ AÑOS MENOS

 
“La felicidad es el mejor lifting para el rostro”, cantaba la canadiense Joni Mitchell, rubricando una afirmación tan manida como cierta. Y aunque el estado de ánimo tiene una relación directamente proporcional con el proceso de envejecimiento –los procesos emocionales negativos generan hormonas responsables de acelerar este proceso natural–, existe una interpretación más práctica de la realidad, afirmada sin piedad por Coco Chanel: "Una mujer tiene la edad que se merece", decía. Al margen de las leyes naturales (que tienen mucho que decir al respecto) existe un reducto orquestado únicamente por nuestra voluntad. Ésa que nos hace elegir el corte de pelo, la manicura o el bronceado capaces de hacernos aparentar unos cuantos años menos.

“Los tonos más favorecedores para paliar los signos de la edad son los neutros, tales como los nude, algunos rosas, la clásica manicura francesa… Y también los grises como Particulier o Vertigo de Chanel. Cualquier tono más llamativo provoca que las manos centren más la atención y, por tanto, se noten más los signos de la edad. Precisamente por eso nunca recomendaríamos colores como el burdeos oscuro, el rojo sangre o los tonos flúor aunque, si la persona no tiene tendencia a la hiperpigmentación, también puede resultar muy rejuvenecedor un rojo como Lotus Rouge de Chanel o The Thrill of Brazil de O.P.I”, nos cuenta Teresa de Miguel, fundadora de MyLittleMomó, cuando le preguntamos por la manicura antiaging definitiva.
 
Manicuras, cremas aplicadas en frío, brushings llevados a cabo con cepilllos planos, cortes de pelos energizantes (esos que según el gurú Fréderic Fekkai son los que dejan ver las orejas y la parte inferior de la mandíbula), colores de pelo comedidos, bronceados en cabina que te pueden hacer aparentar hasta cuatro kilos menos, texturas de maquillaje que no delatan las arrugas, colores de eyeliner y máscara de pestañas que no endurecen las facciones… Secretos de belleza exprés postulados por expertos para rejuvenecer nuestro look sin pasar por cabina (o quirófano).
 
Un esmalte de uñas antiaging. Las manos son, con diferencia, una de las partes más traicioneras de nuestra anatomía cuando hablamos de edad. Por eso, al margen de los tratamientos que deben aplicarse con devoción extrema, existe un gesto rápido para rejuvenecerlas a golpe de nail lacquer: olvidarse de las tendencias que nos incitan a lucir tonos ácidos y blue y reinventar la manicura francesa. ¿Cómo? Tal y como nos cuenta, Juliana Pereira, mitad creadora de Mi Calle de Nueva York, “con un tono más pink y no tan beige”, que añade sin dudar la lista de sus tonos favoritos (sutiles, naturales y muy nude) para unas manos envejecidas: Good Morning Hope o Allure de Essie (este último tono fue el usado por Kate Middleton el día de su boda); Nude de Dolce & Gabbana, White Satin de Chanel, Naked de Tom Ford y Corso de la ecológica Kure.
 
Un paddle brush, por favor. Estamos más que acostumbradas a tirar de cepillo redondo para peinar una melena de longitud media. Sin embargo, el gesto que este tipo de herramientas dan a tu pelo también puede crear una imagen mucho más seria de lo deseada. “Para alisar el cabello me gusta mucho más el paddle brush. Da un aspecto mucho más natural y desenfadado”, nos cuenta María Baras, directora de Cheska, ensalzando los cepillos grandes y planos como la mejor herramienta de styling antiaging. Por su parte, los expertos de GHD describen así el modo de uso de este item: “Cepillar el pelo desde la raíz hasta la punta con trazos rápidos mientras se sigue la dirección del cepillo con el secador de pelo. Es importante asegurarse de que la boquilla del secador esté puesta para concentrar el flujo de aire”.
 
Justo y necesario. Intentar camuflar ojeras o líneas de expresión vía make up tiene un peligro evidente: excederse con la cantidad de producto a usar. Un error común que, sin embargo, tiene el efecto contrario: marca aún más arruguitas y pliegues de la piel y, por tanto, deja en evidencia el paso del tiempo contra el que quieres luchar. Maite Tuset, Senior Artist de M.A.C, afirma: “Es importante hidratar la zona en profundidad y no excederse con la cantidad de corrector que uses. Corrige únicamente las zonas que sean necesarias y difumina el producto”. Respecto a las texturas de bases de maquillaje, Jemma Kidd propone fondos ligeros como cremas hidratantes con color o bases confortables. “Las bases espesas se concentran en las arrugas y desvían la atención hacia ellas”.
 
Enfríar antes de usar. Hace poco Garance Doré, compartía en su perfil oficial de Twitter el régimen de belleza de Donatella Versace. “¡Dormir en el frigorífico!”. Salvando las distancias con esta afirmación, confirmamos que recurrir al efecto frío puede ser una buena opción para estimular la circulación sanguínea, proporcionar a la piel ese efecto sonrojado tan naïf que los años nos hacen olvidar e, incluso, simular un ligerísimo efecto lifting. Lavarse el rostro con agua fría debe ser una de tus máximas, junto con el uso de una crema hidratante enfriada previamente en la nevera. Puede ser la tuya conservada y aplicada en frío o decantarte por una versión mítica como la crema helada regenerante flor de jenjibre de Kenzoki (ahora también en versión contorno de ojos). Y si usas una máscarilla hidratante, fundamental también poner en práctica aquello de enfríar antes de usar. Es uno de los trucos de Kate Bosworth, que contó a la edición australiana de Vogue que siempre tenía su preferida (Facial Treatment Essence Mask de SK-II) en la nevera. Y si viajaba, en el mini bar de la habitación de su hotel.
 
Corta por lo sano. La conveniencia de una melena larga que sobrepase la altura del pecho ha quedado en evidencia. Por una cuestión de tendencia –Beatriz Mora, de  Art Lab, afirma que llegadas a ese punto no se llevan–, y de edad. Porque llega un momento en el que el largo de tu melena debe ser inversamente proporcional a la edad. “Si siempre se ha llevado el pelo largo para mantener ese estilo se pueden optar por melenas que lleguen a la altura de la clavícula”, nos cuenta María Baras, rubricando las palabras de un gurú internacional, Fréderic Fekkai. “Los cabellos cortos son más energizantes. Y también más sexies porque permiten ver las orejas y la parte inferior de la mandíbula”. ¿Una alternativa infalible? Un bob. “Siempre es elegante. La clave está en adaptar su largo en función de la forma de tu rostro”, añade el experto.
 
Pon un tan man en tu vida. Expertos como Jimmy Coco y James Read, creadores de los envidiables bronceados que lucen Heidi Klum (el primero) y Lara Stone y Rosie Huntington (el segundo) han puesto de moda la figura de un tanning expert o, lo que es lo mismo, un experto en bronceado capaz de adoptar posturas casi acrobáticas para que el resultado de un fake bake sea tremendamente natural y tenga bondades antiaging. Porque, tal y como dice Jimmy Coco, un buen bronceado (ligero, sutil y sin que tienda a matices anaranjados), puede hacerte aparentar hasta cuatro kilos menos. ¿Nuestra propuesta? O bien una crema hidratante para un bronceado gradual –James Read recomienda aplicarla dos veces por semana– o un tratamiento en cabina como el icónico St. Tropez de The Lab Room.
 
Agua fría, por favor. Uno de los signos evidentes que delatan el paso del tiempo en tu cabello –amén de su caída inesperada y delatora, otro de los referentes más claros (y crueles) del proceso de envejecimiento– es la pérdida de brillo, sobre todo por la opacidad que empieza a evidenciar que la cutícula también sufre. Para combatirlo, aunque existe una extensa batería de productos y rituales que prometen excelentes resultados, hay un gesto tan básico como eficaz cuya conveniencia recomiendan expertos como María Baras: hacer el último aclarado del cabello con agua fría. “Cierra la cutícula y hace que el cabello brille más”, nos cuenta la estilista.
 
¿Negro? No, mejor marrón. Puede que hayas sentido devoción extrema por las pestañas negras y los trazos rotundos de eyeliner black, pero la ex modelo y maquilladora Jemma Kidd tiene una máxima infalible al respecto. “Optar mejor por eyeliners y máscaras en suaves tonos marrones o grises. El negro puede resultar duro”, cuenta en su biblia de maquillaje Jemma Kidd: make-up Masterclass. Y añade: “Aplica máscara sólo en las pestañas superiores sin sobrecargarlas”.
 
Si lo dice Sam... Nos referimos a Sam McKnight, el estilista de Kate Moss y Cate Blanchett, entre otras. “Un recogido puede hacerte aparentar diez años más”, afirma tajante cuando se le pregunta por él. Por eso la clave está en pasarse a una declinación messy y desenfadada (como la que luce Laura Bailey en la imagen) o por la siempre infalible coleta sixties.
 
Palabra de Inès de la Fressange. Es el perfecto ejemplo de cómo envejecer sin excesos y respetando las leyes naturales. No hace dieta, le encanta el chocolate y las arrugas. “Cuando un hombre te dice que estás bien, no es porque no tengas arrugas”, ha afirmado al respecto. Una de las máximas de belleza que comparte en su libro La Parisienne es tan evidente como rotunda. “Lleva maquillaje todos los días, incluso los fines de semana. Tu familia quiere ver lo mejor de ti”.

Ni rubia, ni morena. Hay dos máximas de belleza infalibles que, a determinada edad, se vuelven imprescindibles: saber que la virtud está en el punto medio y menos siempre es más. Por eso, y aunque cuando eres joven puedes permitirte los tonos más extremos de coloración capilar, llega un punto en el que es mejor optar por la contención. Porque los tonos demasiado oscuros endurecen y los rubios extremos no resultan favorecedores. ¿La solución? “Suavizar los tonos muy oscuros con reflejos en medios y puntas en tonos avellana o chocolate y, si prefieres un color claro, decantarse por rubios cenizas o dorados. Sientan mucho mejor”, nos cuenta María Baras.
 

¿Gloss? No gracias. Esta temporada el brillo de labios ha sido elevado a la categoría de producto estrella, utilizado incluso en los párpados para alcanzar un efecto wet. Sin embargo, no es la textura más adecuada cuando lo que quieres es restar años a tu DNI. “Evita los gloss porque pueden irritar los labios y resecarlos”, cuenta Jemma Kidd. La alternativa pasa por, o bien mezclar tu barra de labios favorita con bálsamo labial, o crear una primera capa de color con lipstick y terminar con un toque de gloss sobre ella.
 
Ni rastro de manchas. Es uno de los problemas dermatológicos que trae de cabeza a un mayor número de mujeres. Porque su tratamiento requiere mucha constancia y porque los expertos confirman que pueden hacernos aparentar bastantes años de más: hasta 20, según Adam Geyer, especialista de la firma norteamericana Kiehl´s, y 12, según los expertos de Dermalogica. Por eso es fundamental extremar los cuidados que aseguran su prevención. Entre ellos se encuentra la aplicación de un protector solar a diario con un SPF 50. Este producto es elevado a la categoría de cosmético número 1 por los dermatólogos porque utilizándolo a diario se puede prevenir el envejecimiento de forma rotunda. "Si utilizamos protector solar contra el envejecimiento ya tenemos hecho el 60 % de lo que se debe hacer”, afirma el doctor Conejo-Mir-.

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