
Con pocas grasas "malas"
Ser el queso con menor porcentaje lipídico es la mayor virtud del requesón. Tiene la mitad de las grasas que el queso fresco tipo Burgos y hasta seis veces menos grasas "malas" que los madurados. De ahí que pueda incluirse en la dieta de las personas con colesterol o triglicéridos altos.
Una reserva de calcio
Una ración individual de 80 gr de requesón aporta nada más y nada menos que 473 mg de calcio, casi la mitad de la cantidad que requiere una persona adulta. Es, por tanto, un alimento a tener muy en cuenta en edad de crecimiento y entre aquellas personas- embarazada, madres lactantes, etc.-que necesiten reforzar el consume de este mineral, esencial para la salud de los huesos.
Aligera las recetas
Si utilizas requesón en lugar de nata o de cualquier otro tipo de queso en las salsas, los platos de pasta, los postres, etc, que cocines, reducirás de forma considerable el número de calorías en la receta.
Presión arterial a raya
Esta variedad de queso también destaca por su bajo contenido en sodio, inferior al yogur. Si eres hipertenso/a, inclúyelo en una ensalada de espinacas frescas o de escarola, muy beneficiosas por su alto aporte de potasio, y alíñala con una vinagreta a base de aceite de oliva, vinagre, zumo de naranja y frutos secos sin sal.
En la dieta de los convalecientes
El requesón con miel es un postre o una merienda muy apropiados si te estás recuperando de alguna enfermedad, debido a la gran facilidad con la que se digiere y a su riqueza en proteínas de calidad. Si has perdido peso o te encuentras débil o inapetente, añade nueces al plato.
EL DATO. Como otros lácteos, el requesón aporta vitamina A, esencial para la vista y el crecimiento infantil.
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