El verano es la época del año en la que más infidelidades se cometen.
Está demostrado: igual que el clima influye en nuestro estado de ánimo lo
hace también en nuestro apetito sexual. El sol y las temperaturas agradables nos
convierten en personas más sociables... y más infieles. Como nos explica el
sexólogo Esteban Cañamares, al disponer de más horas de sol nos animamos a salir
y se favorecen las relaciones con los demás.
Según la encuesta realizada por la web RomanceSecreto.com el 37% de las
personas encuestadas reconoce haber tenido una aventura en verano al menos una
vez en su vida. El principal motivo es la falta de coincidencia en las fechas de
vacaciones de la pareja. Mientras que uno trabaja, el que se encuentra ocioso
entra en un estado de relax que propicia una subida del apetito sexual ya que no
se ve afectado por el estrés del trabajo y de la rutina.
Además, como nos explica la psicoterapéuta Mª Teresa Mata Massó, "las elevadas
temperaturas aumentan la segregación de serotonina, la hormona que regula el
deseo sexual". La segunda estación más propicia del año, según los encuestados,
es la primavera dónde impera el puro deseo por encima de otros factores. La
melancolía del otoño, sin embargo, hace que no estemos muy dispuestos a
acercarnos a otros individuos.
Aunque no todo es desamor entre las parejas y como ejemplo están Ashton
Kutcher y Mila Kunis. Una fuente cercana a la pareja declaró al periódico The
Sun que "están prácticamente viviendo juntos. Como una pareja enamorada, no se
separan. Han estado viéndose desde hace meses, pero es difícil que puedan seguir
escondiéndolo".
Pero aún habiendo "cazado" a uno de los grandes, Mila Kunis declara que "no
creo que sea especialmente atractiva. Tengo un gran sentido del humor y creo que
eso me ha ayudado".
Precisamente, "estar a gusto con nuestro físico es fundamental para atraer a
los demás y poder disfrutar de una noche de sexo placentero", afirma la experta
en sexo y nutrición Aruka Chapinal. "Cuando nos encontramos física y
anímicamente bien, el sexo se convierte en una experiencia inolvidable. Y para
ello, debemos tomar los nutrientes necesarios". Combina sabores potentes con
otros más suaves, disfruta en pareja y ríndete a tu líbido.
Recupera la vitalidad de tu melena con estas tres recetas caseras.
Tu cabellera es más que el marco de tu rostro: es el más sexyde los accesorios y una poderosa arma de seducción, ¡los chicos aman enredar sus dedos en un pelo suavey brillante!
No importa cuánto te esfuerces en llevar las últimas tendencias en tu outfit ni en lucir perfectamente maquillada si tu cabello está opaco, quebradizo o muy maltratado.
Antes que corras a la estética a derrochar tu dinero en el tratamiento de moda o por un champú carísimo que promete milagros, prueba nuestras sencillas recetas:
*Para el cabello reseco:
El más común de los problemas capilares femeninos no es el fin del mundo.
Lávate el pelo y, cuando aún esté húmedo, aplica esta mezcla: una cucharada de aceite de coco en 200 mililitros de yogurt natural.
Déjala reposar por 20 minutos y luego enjuaga muy bien con agua tibia, ¡verás qué cambio!
*Para cabello castaño
Si tu melena está perdiendo color o le falta brillo, ¡tenemos el remedio!
Prepara una taza de café extra cargado y después lava y enjuaga bien tu pelo.
Aplica el café repartiendo de manera uniforme, envuelve con un gorro de baño y espera por 20 minutos.
Vuelve a enjuagar y tendrás una melena ¡con vida nueva!
*Para eliminar la caspa
Sí, el modesto vinagrees la solución.
Moja tus dedos en él y ve humedeciendo todo el cuero cabelludo.
Dale un masaje, deja secar y después lávalo.
Hazlo diariamente hasta que la caspa desaparezca, que usualmente es en unos días.
De rodillas, apoyada solo en la mano derecha y con la otra
a la cadera, estira la pierna izquierda (con la punta del pie hacia el suelo) hasta formar un ángulo recto.
Dobla la rodilla (debe quedar a la altura de la cadera) y gira un poco el torso. Vuelve a la posición 1, repite 30 veces y cambia de pierna.
Tras años de llevarnos a todas partes, las rodillas a veces pueden empezar a quejarse con crujidos, dolor y rigidez. Entre las causas más habituales están la osteoartritis, sobre todo en una edad avanzada, el sobrepeso y lesiones como los desgarros de ligamentos y la tendinitis. Por supuesto, la medida ideal es prevenir los trastornos de las articulaciones, y la mejor manera de hacerlo es el control de peso. Una pérdida de sólo 7 kilos puede disminuir a la mitad el dolor de rodillas en personas artríticas con sobrepeso. “He comprobado que el ritmo de deterioro en personas con problemas de rodillas se reduce drásticamente al perder peso”, afirma John Reveille, profesor de medicina del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas. Éstas son otras estrategias que pueden ayudar con el dolor:
Revisa tus pies
Algunos problemas de las rodillas se originan por una biomecánica deficiente. “Las personas que empujan los pies hacia fuera al caminar o correr, desarrollan un dolor en la rodilla que no necesariamente implica un daño”, dice el doctor Reveille. Acude a una buena tienda de zapatos deportivos y pídele al empleado que evalúe tu manera de caminar y revise el patrón de desgaste en tus zapatos. Una terapia ortopédica o física puede ayudar, y el malestar debe desaparecer.
Crea músculo
Mantenerte activo puede construir músculo protector de las rodillas. “Una articulación con músculo alrededor, tiene mayor probabilidad de absorber la tensión”, dice el doctor Reveille. Pero evita ejercicios como las sentadillas y el trote.
Aplica hielo o calor “El hielo es un analgésico natural”, dice Wayne M. Goldstein, profesor de ortopedia de la Escuela de Medicina de la Universidad de Illinois, en Chicago. “Ayuda a reducir la inflamación”. Usa el hielo para dolores agudos y ocasionales, y el calor para dolores crónicos. Medicamentos como el ibuprofeno y otros antiinflamatorios, pueden ayudar temporalmente. Quienes padecen osteoartritis también pueden probar complementos como la glucosamina y la condroitina.
A los 90 años de edad, la actriz norteamericana Betty White se encuentra disfrutando de un exitoso segundo aire en su carrera. White, quien comenzó en la televisión a principios de la década de los 50, es la estrella del exitoso programa de televisión Hot in Cleveland y la creadora y productora del reality showOff Their Rockers. A una edad en la que muchas personas se han retirado a la mecedora, ella está muy ocupada ideando, creando y viviendo su vida a plenitud.
Si crees que Betty es una excepción, te aseguramos que no es así. Cada día más personas demuestran que pueden permanecer activas y productivas sin importar la edad. Y no hablamos de la salud física, sino de la agilidad mental; de la capacidad de seguir creando, aprendiendo y participando en la vida incluso a los 90 años de edad... y después. ¿Cuál es su secreto? En el caso de White, décadas de memorizar guiones de cine, de producir programas de televisión y de hablar en público la han ayudado a conservar la memoria y a mantener la mente clara y en forma.
Esto nos lleva a las buenas noticias: aunque el deterioro cognitivo leve, la enfermedad de Alzheimer y la demencia senil son más comunes a partir de los 70 años de edad, hoy los científicos e investigadores de enfermedades geriátricas han llegado a conclusiones muy interesantes... y alentadoras.
NUEVAS CONEXIONES
Antiguamente se creía que el cerebro tenía un número limitado de células, y que cuando estas se ?gastaban?, el deterioro mental en la vejez era inevitable. Hoy, de la misma manera que sabemos que la persona que se ejercita físicamente todos los días puede conservar un alto grado de movilidad y de flexibilidad hasta muy avanzada edad, también se ha hecho un descubrimiento muy interesante del cerebro: que este fascinante órgano es capaz de crear nuevas conexiones y de activar diferentes áreas cuando se entrena de forma adecuada. En otras palabras, muchos científicos creen que si lo cuidas y lo mantienes activo, puedes crear una especie de ?reserva cognitiva? que te ayudará a estar ágil y creativa mentalmente, incluso con el paso de los años.
1. ALIMÉNTATE BIEN
La llamada Dieta mediterránea, que es rica en pescado, vegetales, legumbres y aceite de oliva, no solo es buena para el corazón, sino también para el cerebro. La idea es eliminar o reducir los alimentos cargados de colesterol y de grasas ?malas? (como la saturada y la hidrogenada), y de aumentar el consumo de frutas, vegetales, antioxidantes y grasas ?buenas?, como el ácido graso omega-3, que se encuentra en algunos pescados.
2. EJERCÍTATE
La actividad física mantiene el cerebro sano, pues favorece la buena circulación de la sangre. Si no tienes tiempo de ir a un gimnasio, no te preocupes. Los expertos dicen que caminar es el ejercicio más completo y, aparte de unos zapatos tenis, no requiere de más equipo. ¿Más buenas noticias? Si tu meta es dedicarle 30 minutos diarios, puedes dividirlo en caminatas cortas de 10 minutos cada vez. Consulta con tu médico sobre el ejercicio más adecuado para ti.
3. REDUCE EL ESTRÉS
No es para que te asustes, pero? ¿sabías que cuando las ratas de laboratorio son sometidas a descargas de las hormonas que producen el estrés, como el cortisol, partes de su cerebro comienzan a morir? Bueno, quizás sí es como para que te asustes. El estrés afecta todo tu organismo y abruma el cerebro con esas descargas tóxicas. Hacer ejercicios, escuchar música, practicar técnicas de relajamiento como la meditación y/o el control de la respiración pueden ayudarte a reducirlo. De hecho, un estudio llevado a cabo por la doctora Sarah Lazar, en el Hospital General de Massachusetts, halló que las personas que meditan, con el paso de los años experimentan un cambio positivo que, a su vez, favorece la estructura física de su cerebro. Su clima emocional interior es más sereno, feliz y vital.
4. RELÁJATE Y DUERME
Disfrutar de un sueño profundo e ininterrumpido es reparador para todo el organismo y, sobre todo, para el cerebro. Si duermes poco, si te despiertas a menudo durante la noche o si procesas las preocupaciones y los eventos del día mientras duermes, tu mente no descansa igual.
5. ¡USA EL CEREBRO!
Como pasa con los músculos, que pierden su tonicidad y su flexibilidad cuando no los ejercitas, el cerebro pierde facultades si no lo mantienes activo y estimulado. En otras palabras: si no lo usas, lo dañas. Aquí tienes estos pasos que puedes empezar a dar desde ahora para mantenerlo sano, flexible y activo toda tu vida.
Aprende algo nuevo. Toma clases de fotografía, estudia un idioma, recibe clases de guitarra... Esto mantiene el cerebro ágil y crea esas conexiones de las que hablamos.
Resuelve crucigramas y juegos de palabras. Analizar las definiciones para buscar la palabra adecuada es como tomar una clase de ejercicios aeróbicos para la mente. Armar rompecabezas es otro pasatiempo que estimula tu cerebro.
Ejercita la memoria. Aprende los números de teléfonos de tus amistades, poemas, canciones y la lista del supermercado. En la computadora, haz juegos de memoria como Brain Age con el sistema de videojuegos portátil Nintendo DS.
Mantente informada. Estar al día en las noticias y comentarlas con otros agudiza tu mente y tu capacidad de análisis. Lee diferentes tipos de libros: biografías, novelas, autoayuda, etc. Descubrir nuevas formas de pensar abre tu mente y la mantiene flexible.
No uses la calculadora. Suma, resta, multiplica y, si puedes, haz los cálculos en tu mente. Esto te mantendrá clara y enfocada.
Cambia la rutina. Si siempre tomas el mismo camino para ir al supermercado, si escuchas la misma emisora de radio o si todo lo que haces por la mañana tiene un orden rígido... cambia las cosas de vez en cuando. Esto despierta tu cerebro y te obliga a ver todo desde una nueva perspectiva.
Escucha a Mozart. Se ha descubierto que dos piezas en particular de este genio de la música -Sonata en D mayor para dos pianos y Concierto de piano número 23- tienen un efecto muy positivo en el cerebro, pues aumentan su actividad.
Cultiva un pasatiempo. Pinta, escribe, recopila fotos para un álbum, observa los pájaros, teje, borda o cocina platillos gourmet. Disfrutar de cualquier actividad que te guste es bueno para tu cerebro, porque te mantiene interesada y te inunda de las llamadas hormonas de la felicidad.
Socializa. Mantén un círculo de buenas amistades con las que puedes compartir diferentes actividades; ofrece tus servicios de voluntaria en la organización caritativa que más te motive; únete a un club de lectoras; viaja, aunque solo sea a las áreas de tu ciudad que no conoces o toma clases de baile.
Sigue varias de estas sugerencias. Se trata de que mantengas tu mente despierta, interesada y vital. De esta manera tu cerebro estará en su mejor forma ahora... y en los años por venir.
La base de comer sano es mantener un orden en nuestra alimentación haz cinco comidas diarias, son el número recomendado por dietistas y endocrinos y te ayudarán a mantener tu metabolismo trabajando.
NO SALTAR COMIDAS
Hacer las 5 comidas diarias se traduce en ¡no saltarse comidas! Esto en vez de ayudarte a mantenerte en tu peso o a adelgazar solo hará lo contrario. Si saltas una comida, llegarás con más hambre a la siguiente y es muy posible que te entren unas ganas feroces de atacar la nevera.
MENOS FRITURAS
La primera regla para comer sano es aprender a cocinar correctamente. Evita comer fritos todos los días y comida precocinada. En verano, abusa de ensaladas y platos fríos. No te prives de nada pero ten cabeza.
TOMAR FRUTA COMO TENTEMPIE
En estas cinco comidas al día, deberás incluir dos tentempiés: uno como merienda y otro probablemente a media mañana. Opta siempre por las frutas. Eso sí, no dejes de darte algún capricho pero si tienes que abusar de algo ¡que sea de frutas!.
DESNATADOS
Los desnatados son una buenísima opción para mantenerte en tu peso y no abandonar los lácteos, que son importantísimos en nuestra alimentación. Leche, yogures y queso desnatados para merendar o para acompañar tus platos y en el desayuno.
MENOS ALCOHOL
Reduce el consumo de alcohol. Nos lo sabemos de memoria pero nos cuesta desprendernos de las cervezas y copitas nocturnas. Reduce la ingesta de alcohol a un día del fin de semana y tu silueta te lo agradecerá. Por supuesto, también tu salud.
MUCHAS INFUSIONES
Si aún no lo haces, empieza a tomar infusiones por la mañana y a media tarde. Son un truco perfecto para mantenerte en tu peso y absorber todos sus beneficios. Son antioxidantes, reducen la retención de líquidos y además, se pueden tomar muy frías en verano.
VERDURAS, PESCADOS Y CARNES FRESCAS
Intenta tomar verduras y carnes frescas a la plancha, cocidas o al horno. Si aprendes a utilizar especias conseguirás unos platos riquísimos cocinados de la forma más fácil.
CHOCOLATE NEGRO
No tienes que abandonar el dulce para comer sano y mantener la línea. Evita la bollería industrial y a la hora de darte caprichos elige lo más natural, por ejemplo, el chocolate negro. Esta riquísimo y contiene menos grasa.
ORDEN Y HORARIOS
Para comer sano, es importante que además de respetar todas las comidas, tengas unos horarios marcados. No tienes que cumplirlos a rajatabla ya que a veces es imposible, pero sí debes mantener un orden. Tu estómago te lo agradecerá y además, controlarás tu hambre.
Radicalmente nuevos o tradicionalmente efectivos, prepárate para llevar el crop
top.
Tienen los crop
tops de Emilio Pucci, Chanel, Dolce & Gabbana y Miu Miu –que de forma apresurada (y maravillosa) ya han lucido Dree Hemingway, Elisa Sednoui ,Kate Bosworth
y Daisy Lowe, entre otras muchas valientes– un insospechado potencial de
coaching: nos han hecho replantearnos al resto de los mortales, una vez
más, la imperiosa necesidad de abordar "esa zona" y, por lo tanto, recuperar la
denostada práctica de abdominales. Con la sola idea se
aproximan los temores: al dolor de cuello atroz que conlleva la práctica
amateur y poco eficiente, al desconocimiento de nuevas disciplinas (¿es
posible que la rutina se mantenga igual desde remotos tiempos escolares?) y a
incumplir con los hábitos alimenticios para no hacer el esfuerzo
inútil. Porque sí, lucir vientre plano es el resultado de la infalibe
combinación entre abdominales, trabajo cardiovascular y dieta baja en hidratos
de carbono de alto índice glucémico, pero todo empieza con un
debate que ha ganado interés en los últimos meses: qué
tipo de abdominal elegir. A la versión clásica de
encogimiento o crunch se une otra declinación de nombre
imposible, promesas de esfuerzo reductivo y resultados prometedores: los
abdominales hipopresivos.
El equipo de Fisioterapia Vicetto –que ofrece paquetes de cuatro sesiones de gimnasia
hipopresiva para aprender la técnica y poder llevarla a cabo también en
casa– los explica así: "la conservación de una determinada postura durante
cierto tiempo con una mínima presión abdominal". Su modus operandi es
completamente diferente al de los abdominales tradicionales: se empieza
inspirando, para después espirar y en apnea respiratoria abrir las costillas y
meter el abdomen. El secreto, parece, está en la postura, y no (milagro) en las
incontables repeticiones.
Entre los beneficios que postulan los
entrenadores personales y fisioterapeutas que los recomiendan está, tal y como
señala Rafael Vicetto, "prevenir la caída de órganos como el
útero, la vejiga y el recto, evitando los problemas derivados de esta patología
como la incontinencia urinaria". Ángel Merchán, director de Home Wellness Madrid, incide en la capacidad que tienen estos ejericios para
controlar la musculatura del suelo pélvico, y los recomienda para un
recuperación rápida postparto. Además, ambos insisten en que durante su práctica
(para la que es necesario un entrenamiento especializado que nos familiarice con
el control de la respiración) disminuye considerablemente el riesgo de lesión
lumbar.
Tradicionales, hipopresivos o ambos.
Hablamos también con Mario Diez, entrenador personal y alma máter de Campoamor Sport Club, y Jordi Notorio, del equipo de fitness del
grupo DIR,
para elaborar la gu[ia definitiva de los abdominales que prometen cambiar nuestras
vidas. En todas sus versiones. Porque facilitarán la puesta a punto de una de
las zonas de la anatomía femenina que más quebraderos provoca. Y aquí no queda
todo: como avanza Jordi Notorio, “prevendrán la mayoría de los dolores de
espalda”. Lo dicho. Vida nueva.
ABDOMINALES INFALIBLES
Las posturas sobre los beneficios de los abdominales
hipopresivos son un tanto encontradas. Aunque algunos entrenadores personales
hacen referencia a la falta de evidencias científicas que avalen sus ventajas
frente a la versión tradicional, otros tantos inciden en los inconvenientes que
plantean los abdominales de encogimiento por la excesiva presión que recibe el
suelo pélvico, así como un descenso de los órganos abdominales. Rafael
Vicetto recomienda fervientemente la gimansia hipopresiva porque genera
una caída inmediata de la presión intra-abdominal y una activación refleja de la
musculatura del suelo pélvico y de la faja abdominal.
Los abdominales hipopresivos son la alternativa perfecta, tal y como afirma el
equipo de Vicetto, para recuperaciones rápidas tras un parto
(salvo cuando son cesárea); para personas con problemas de estreñimiento, de
incontinencia urinaria o con debilidad de los músculos abdominales; para mujeres
con fuertes dolores menstruales y para pacientes que han tenido cirugías
abdominales o ginecológicas recientes. Sin embargo, si te decantas por los
abdominales en versión tradicional y para evitar presiones repetidas que puedan causar prolapsos o incontinencias urinarias, Ángel
Merchán esboza un tip infalible: "Controlar la contracción
previa de la musculatura del suelo pélvico (ano y vagina) manteniendo la tensión
durante todo el movimiento del ejercicio abdominal".
Cuidar la postura es fundamental, tanto cuando se llevan a
cabo abdominales de encogimiento, como cuando se practican hipopresivos. Para
llevar a cabo los primeros no pongas las manos en la nuca, sino en el pecho o al
lado de la cabeza. “La cabeza es la parte más pesada del cuerpo y al hacer
abdominales debemos apoyarla entre las manos, nunca empujar de ella ni del
cuello para subir más. Un truco muy sencillo es fijar la mirada en el techo y no
perder esa posición durante todo el recorrido”, señala Mario
Díez, que incide en la importancia de no levantar el tronco del suelo
más de 30 grados. Los hipopresivos pueden llevarse a cabo boca arriba (con
rodillas flexionadas y evitando una curvatura cervical exagerada), de pie o en
cuadrupedia, haciendo recaer más peso sobre las manos que sobre las
rodillas.
La práctica incorrecta de los abdominales tradicionales conlleva, tal y como
señala Jordi Notorio, rotura de fibras, debilidad del suelo
pélvico, incontinencia urinaria y dilatación del transverso. Los hipopresivos,
por su parte, al precisar para su realización de apneas respiratorias (estar sin
aire durante varios seguros), están contraindicados para personas hipertensas y
mujeres embarazadas.
Apreciar los resultados estéticos de la buena práctica de
los abdominales es un deseo universal. Esto va a depender tanto del nivel del
que se parta como de la genética, tal y como afirma Ángel
Merchán, que señala un abanico de 2 a 8 meses para empezar a apreciar
los resultados, tanto en el caso de los tradicionales como en el de los
hipopresivos. Sin embargo, cuando se lleva a cabo la práctica de estos últimos,
tal y como nos cuenta Vicetto, beneficios en nuestro organismo
tales como la disminución de los dolores menstruales o el estreñimiento empiezan
a notarse tras muy pocas sesiones.
La combinación de ambas técnicas (abdominales de
encogimiento e hipopresivos) puede ser una alternativa. La clave, tanto si te
decantas por una opción como por otra, está en cambiar de ejercicios para
obtener mejores resultados. “El entrenamiento global nos resultará mucho más
eficaz que cualquier ejercicio concreto”, señala Jordi Notario,
de DIR. ¿Cómo llevarlo a cabo? Tal y como nos explica Merchán, “combinando
ejercicios muy específicos localizados en los diferentes músculos que componen
la cintura junto con ejercicios más globales como las flexiones, que solicitan
la musculatura abdominal como estabilizador de la columna en el ejercicio”.
La fórmula "cuanto más, mejor" falla de forma estrepitosa cuando hablamos de
abdominales, sobre todo de tradicionales. “Debes dejar al menos 48 horas
de descanso entre sesión y sesión de entrenamiento”, nos cuentan desde
el equipo de DIR. ¿Los motivos? Su exceso puede llevar a la predisposición de la
rotura de fibras.
El control de la respiración es fundamental. En el caso de
los tradicionales, el equipo de DIR recomienda hacerlo así: “Sacando el aire
cuando hagas la contracción y realices el esfuerzo más grande y volviendo a
cogerlo cuando relajes. Mediante la respiración, la intensidad del ejercicio
aumenta espectacularmente”, sentencia Jordi Notorio. Durante la
práctica de los hipopresivos la técnica respiratoria es más compleja, ya que se
empieza expulsando el aire para entrar en apnea respiratoria durante diez
segundos mientras se abren las costillas, se mete el abdomen y se reduce el
perímetro de la cintura. Resulta imprescindible llevar a cabo prácticas de
descanso cortas con tres respiraciones profundas antes de volver a expulsar el
aire.
La velocidad. La virtud está en el punto medio, también a la
hora de realizar abdominales. Por eso, los ejercicios, tal y como recomienda
Merchán, “deben ser lentos y controlados, que nos permitan distinguir y
localizar perfectamente la zona que estamos trabajando”.
¿Cuántas series de ejercicios debemos practicar? Si vas a
experimentar con los hipopresivos, Rafael Vicetto recomienda un
periodo de iniciación con una serie de 20 repeticiones boca arriba y otra de 20
repeticiones a cuadrupedia. Para los tradicionales, Mario Díez
recomienda cuatro series de cada ejercicio y llegar a las repeticiones máximas.
“El abdominal se debe agotar, suelo decir que hay que trabajarlo hasta el fallo,
es decir, hasta que no puedes hacer ni uno más”. El equipo de DIR, por su parte,
pone el tope de repeticiones en 40 de cada tipo de abdominal, alternando series
de 20 a 40 repeticiones de diferentes ejercicios, dejando un tiempo de
recuperación. “Para añadir intensidad, trabajar con cargas”, añaden. Respecto a
la frecuencia semanal, los expertos recomiendan sesiones dos o tres veces por
semana.
La práctica de hipopresivos, tal y como señalan los expertos que creen en sus
bondades, reduce el riesgo de lesiones lumbares porque, tal y
como afirma el equipo de Vicetto, se trabaja la faja abdominal y se produce un
estiramiento de la columna vertebral, normalizando las tensiones musculares y
recuperando el equilibrio corporal. Para evitar el daño de los lumbares en el
caso de los tradicionales, Díez nos propone lo siguiente: “Trabajar pegando por
completo el lumbar y la pelvis al suelo. No debe haber hueco entre nuestra
espalda y el suelo. Una forma muy fácil de comprobarlo es intentar meter la mano
entre medias. No debe quedar espacio. De hecho, si tuviéramos un folio debajo no
deberíamos poder sacarlo”.
¿Se debe parar cuando duele el abdomen? Aunque, tal y como
señala Notorio, "hay que valorar si el dolor es provocado por
la intensidad de trabajo o porque no estamos haciendo algo correctamente”,
Mario Díez recomienda no abandonar cuando se empieza a notar
dolor porque ahí es cuando realmente se está trabajando el músculo. “Si hay una
sensación de dolor no es más que el músculo trabajando a su máximo nivel. Unos
buenos ejercicios abdominales deben dejarte la zona congestionada muscularmente
hablando”
La eterna pregunta. ¿Se pueden practicar abdominales durante
el embarazo? Aunque la práctica de hipopresivos no se recomienda durante el
embarazo, en el caso de los tradicionales tanto Notario, como
Merchán y Díez insisten en la necesidad de que
sea el ginécologo el que evalúe su conveniencia o no en cada caso. Sin embargo,
como normal general, siempre y cuando no haya contraindicación médica, se pueden
practicar versiones adaptadas a cada etapa de la gestación. “Hasta el tercer mes
de embarazo es el periodo de mayor riesgo por lo que suele recomendarse reposo.
En el segundo trimestre puende realizarse de forma lenta y controlada hasta que
la diástasis de la línea del alba del abdomen sea apreciable”, recomienda
Merchán.
Los milagros no existen, ni con abdominales de encogimiento ni con su versión
hipopresiva. Presumir de un abdomen casi atlético no se reduce solo a la buena
práctica de abdominales. “Haciendo ejercicio de abdomen no eliminamos grasa
abdominal de forma específica, solamente mejoramos la fuerza y el tono
abdominal”, nos cuenta Ángel Merchán. Y añade. “Para eliminar
la grasa de esta zona debemos combinar un entrenamiento cardiovascular intenso
que provoque un alto gasto calórico junto con un entrenamiento de fuerza de todo
el cuerpo que incremente el metabolismo basal”.