http://es.paperblog.com/

domingo, 5 de agosto de 2012

10 CONSEJOS PARA DAR PECHO AL BEBÉ

Para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se centra en la semana del 1 al 7 de agosto, el  Hospital Nisa Pardo Aravaca ofrece un breve capítulo con recomendaciones para las madres que empiezan a dar el pecho o amamantar a su bebé. Si vas empezar con la lactancia materna, te aconsejo que conozcas estos consejos para dar el pecho a tu bebé de la mejor forma posible y favorezca no solo al bebé como también a tu salud.

La leche materna es indiscutiblemente el mejor alimento para el recién nacido y el único que debe tomar el bebé en los primeros 6 meses de vida. Eso es lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) que, en esta ocasión informa que solo un tercio de los bebés en todo el mundo reciben lactancia materna en sus primeros 6 meses.
La leche materna es un alimento natural, nutritivo, fácil de digerir y que protege a los recién nacidos de enfermedades, asegurando así un buen desarrollo. También acelera la recuperación de la madre tras el parto y hace que madre e hijo se sientan especialmente unidos en un vínculo afectivo.
Recomendaciones para dar el pecho:
1. Comenzar inmediatamente tras el parto.
2. Las tomas serán a demanda, cuando el recién nacido se lo pida, sin horario.
3. Dejar que el niño vacíe el pecho y lo suelte solo.
4. Comenzar siempre con el último pecho de la toma anterior. El pecho funciona a demanda, cuanto más se lo ofrezca a su hijo más leche producirá.
5. Lavar el pecho con agua tras las tomas y secarlo bien.
6. Introducir el pezón y la areola mamaria en la boca del niño y probar distintas posturas eligiendo la más cómoda para evitar las grietas.
7. Si su hijo le pide con más frecuencia y usted se nota los pechos poco llenos, puede pensar que se queda con hambre. No le dé un biberón, póngale más veces al pecho, así producirá más leche.
8. Lleve una dieta variada. Evite las bebidas alcohólicas y el tabaco. Si tiene sed beba más líquidos (agua, zumos).
9. No le ofrezca biberones salvo prescripción médica, no los necesita y entorpecerá la lactancia materna.
10. Si tiene problemas con la lactancia póngase en contacto con el pediatra.

MEJORAR LAS VÁRICES

Descubre cómo calmar las molestias, evitar que la hinchazón empeore y mejorar el flujo de sangre de las piernas al corazón.

1 No estés de pie cuando puedas sentarte. Permanecer de pie durante periodos largos hace que la sangre se estanque en la parte baja de las piernas, lo que ocasiona presión en las venas. Siempre que sea posible, haz descansos cada 15 o 20 minutos y siéntate con las piernas un poco en alto.
2 Come más bayas. Las zarzamoras, las frambuesas y las fresas contienen flavonoides, pigmentos que ayudan a fortalecer las paredes de los vasos sanguíneos, y a prevenir las varices y las hemorroides. Adopta el hábito de consumir bayas como postre después de comer, o de incluirlas en los cereales del desayuno.
3 Al estar sentado, levanta los pies. Elevar las piernas evita que la sangre se estanque en las venas. Cuando te sientes a ver la televisión o te acuestes a descansar en la cama, mantén los pies un poco por encima del nivel del corazón para reducir el riesgo de que la sangre se acumule en la parte inferior de las piernas.
4 Muévete. Levántate y ponte en movimiento: es la única manera eficaz de fortalecer las pantorrillas y mantener la circulación de la sangre en las piernas. Empieza con una caminata regular antes del desayuno o después de la cena. Si pasas gran parte del día sentado detrás de un escritorio, flexiona los pies hacia arriba para mejorar la circulación. Si trabajas de pie, haz que tu sangre circule varias veces en una hora levantando los dedos de los pies, cambiando el peso de un pie al otro, doblando las piernas y caminando en el mismo sitio.
5 Evita la ropa ajustada. Aunque no lo creas, esos pantalones ceñidos que resaltan tu figura no son recomendables. Nunca uses ropa ajustada que pueda reducir la circulación sanguínea en la parte superior de tus piernas.
6 Pierde peso. Si tienes algunos kilos de más, haz un esfuerzo por alcanzar un peso más saludable. No sólo te verás mejor, sino que reducirás la presión excesiva en las piernas y en el sistema circulatorio, y mejorarás el flujo sanguíneo. Un amplio estudio realizado en Escocia demostró que tener sobrepeso u obesidad aumenta hasta en un 58 por ciento el riesgo de padecer varices. Si reduces tu consumo de alimentos y haces ejercicios aeróbicos más a menudo, perderás peso y disminuirás ese riesgo.
7 Usa zapatos de tacón bajo. Los tacones altos no causan varices, pero su uso frecuente reduce la efica-cia de los músculos de las pantorrillas para bombear la sangre de vuelta al corazón mientras caminas. Nuestras piernas prefieren caminar con zapa-tos de tacón bajo o sin tacón, ya que tonifican los músculos de las pantorrillas y ayudan a que la sangre circule por las venas.
8 Usa medias elásticas. Aunque no son la opción más atractiva, las medias de compresión (disponibles en farmacias y algunas tiendas) reducen mucho el dolor de varices. Estas medias elásticas aplican presión en la parte inferior de las piernas y hacen que hasta un 20 por ciento de la sangre estancada en las venas refluya al corazón. Unos investigadores japoneses examinaron las piernas de 20 personas que tenían varices, y observaron que todos los grados de tensión de las medias reducían la hinchazón, pero que los grados mediano y fuerte funcionaban mejor. Recientemente, unos científicos de Hong Kong descubrieron un fallo de diseño en las medias de compresión: cuando los voluntarios del estudio se movían libremente, las medias a veces les oprimían con ma-yor fuerza la parte más gruesa de las pantorrillas, y no los tobillos, lo cual puede provocar, en vez de prevenir, que la sangre se acumule. Pese a ello, la conclusión es que vale la pena que uses medias de compresión si estás de pie todo el día, aunque también debes tratar de ejercitar los músculos de las pantorrillas para ayudar a que la sangre circule.
9 Prueba la gotu kola. Los estudios indican que esta hierba (Centella asiática, de venta en cápsulas en algunos herbolarios) reduce el dolor, la hinchazón, la sensación de pesadez y el hormigueo en las piernas. La gotu kola fortalece las fibras de colágeno de las paredes venosas, lo que mejora la circulación. La dosis recomendada es de 30 a 39 mg diarios.
10 Castaño de Indias. El extracto de las semillas de este árbol al parecer es un remedio eficaz para el dolor de varices. Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard revisaron 16 estudios de miles de personas con debilidad en las válvulas de las venas de las piernas, y encontraron que las que tomaron el extracto tenían cuatro veces menos dolor que las que recibieron un placebo. La mitad de ellas notó una menor hinchazón, y el 70 por ciento tuvieron menos molestias; también presentaron mejoría en la sensación de fatiga y pesadez en las piernas. En estudios de laboratorio se descubrió que la escina, el ingrediente activo de las semillas de castaño de Indias, fortalece las paredes de los vasos sanguíneos pequeños. Investigadores del Reino Unido dicen que este compuesto botánico es inocuo y podría ser tan eficaz como las medias de compresión. La dosis diaria común es de 300 mg (que contiene entre 50 y 75 mg de escina).
11 No hagas esfuerzos al evacuar. Hacer mucho esfuerzo al defecar aumenta la presión en las venas de la parte inferior de las piernas. Según unos investigadores escoceses, esta presión casi duplica el riesgo en los hombres de padecer deficiencias funcionales de las venas. Para hacer que tus evacuaciones sean lo más fáciles y cómodas posibles, bebe mucha agua durante el día y aumenta tu consumo de fibra.
12 Disfruta de una copa de vino al día. Investigadores españoles analizaron el historial médico de 1.778 personas, y encontraron que aquellas que tomaban una copa de vino todos los días tenían un riesgo un 50 por ciento menor de padecer varices, en comparación con las que bebían menos (o más) de una copa al día. Otros estudios indican que los flavonoides y las saponinas presentes en el vino ayudan a mantener saludables y flexibles los vasos sanguíneos.

ERRORES QUE ENGORDAN


Si lo que quieres es lucir un cuerpo espectacular, que tu ropa te quede a la medida y que puedas ponerte un vestido de bañ

Creer en los alimentos perfectos
Si te dedicas a comer solo una clase de alimento seguramente desnivelará tu cuerpo. Toda la comida es necesaria para mantenerte saludable.

Dormir poco
Pasar demasiadas horas despierto puede aumentar tu apetito. Es importante que a diario duermas las horas que el cuerpo te pida. Además, te contamos que, aunque no lo creas, pierdes calorías mientras duermes.

Eliminar el pan y las pastas
Ningún plan de dieta debe eliminar estos alimentos de raíz por ser una fuente importante de carbohidratos para tu cuerpo, responsables de tu energía. Lo óptimo es medir de manera correcta las porciones que consumes.

Comer fruta por la noche engorda
A todas horas puedes consumirla. Sin embargo, como ya lo dijimos todo en exceso es malo. Por lo tanto, no abuses de ella en la noche porque te puede generar una subida de azúcar en la sangre que finalmente se podría convertir en grasa.

Tener una dieta  demasiado estricta
Una dieta severa puede generar una mayor ansiedad en ti. Ese deseo irresistible por la comida estará presente cada minuto en el que decidas dejar de comerlo todo.

No desayunar o no cenar
Necesitas energía para mantener tu cuerpo nivelado. Eliminar una comida diaria lo que causará es un desajuste corporal reduciendo tu gasto calórico, además de la ansiedad que hará aumentar tu hambre.

Beber gaseosas light como si fuera agua
No remplaces el agua o los jugos naturales por bebidas bajas en calorías. Nada mejor que lo natural para limpiar tu organismo.

Eres exageradamente optimista
Si haces ejercicio en exceso para bajar de peso y quemar calorías no busques estar al otro día delgado. La constancia de manera justa y ser realista te ayudará a bajar de peso saludablemente sin poner en riesgo tu cuerpo. Consulta con un especialista.

Creer que toda la grasa engorda
Lo malo siempre será el exceso. La grasa saturada y el exceso de ella es lo que genera que engordes, aprende a medirte y elimina los lípidos evitando freír todos tus alimentos o agregándole salsas a los platos.

El agua durante la comida engorda
No, simplemente el agua no tiene calorías, por este motivo no engordas. A algunas personas les puede generar una digestión lenta por dilución de ácidos gástricos. Consulta a tu médico.

UN MASAJE ANTES DE DORMIR


Las piernas pueden ayudarte a conciliar el sueño... Descubre cómo.

¿Das vueltas en la cama sin lograr conciliar el sueño? Si prefieres dormir sin pastillas ni remedios que puedan tener efectos secundarios, hay algo muy fácil que puedes hacer. Antes de acostarte, date un relajante masaje en las pantorrillas durante cinco minutos.

Los investigadores de la Universidad de Miami, en Florida, aseguran que te dormirás mucho más rápido, ya que estimula las glándulas adrenales que eliminan las hormonas que interfieren con el sueño.

¿Otro truquito? Come una taza de frutas un poco antes de ir a la cama. La fructosa que se encuentra en ellas calma tu cerebro y en 20 minutos descansarás en los brazos de Morfeo.

sábado, 4 de agosto de 2012

TRUCOS PARA NO LEVANTARTE CON LOS OJOS HINCHADOS

¿Sueles levantarte con los ojos hinchados? No te preocupes porque es un problema más frecuente de lo que piensas. Una mala alimentación, un descanso deficiente o incluso una almohada inadecuada, pueden ser tus enemigos. Sigue leyendo y descubre cómo solucionarlo con el mínimo esfuerzo.
¿Duermes con las persianas abiertas? Para muchas personas, dormir con mucha luz les provoca hinchazón de ojos al despertarse. Si es tu caso, prueba a cerrar completamente persianas y cortinas, y duerme con la habitación oscura: notarás la diferencia.
¿Hace cuánto tiempo que no cambias tu almohada? Una almohada demasiado plana favorece la retención de líquidos en la zona del contorno de ojos. Prueba a dormir ligeramente incorporada, con una almohada más alta o añadiendo un par de cojines para ayudar a drenar la zona.
Por la mañana, no te laves la cara en la ducha: para reducir cualquier tipo de hinchazón que se haya producido durante la noche, nada mejor que hacerlo con agua fría. Olvida el agua caliente para lavarla por la mañana.
La cosmética será tu mejor aliada: las mascarillas y parches con efecto frío específicos para el contorno de ojos son la mejor solución post-desastre. Tendrán incluso más efecto si las guardas en la nevera así que ten siempre una a mano por si acaso. La versión casera sería partir dos rodajas de una patata (también sirve el pepino), y colocarlas durante diez minutos sobre los ojos para reducir la hinchazón. ¡Funciona!
También es muy frecuente levantarse con los ojos hinchados si no utilizas un cosmético adecuado para el contorno de ojos. Opta por contornos de ojos con efecto drenante, y si aún así no mejora, utilízalo únicamente por la mañana.

Por último, no descuides nunca la limpieza de la piel: eliminar todo rastro de maquillaje antes de dormir, especialmente en ojos y pestañas.

¿ EL ESTRÉS TE HACE ENGORDAR?

¡No tiene que ser así! Lucha contra él como hacían tus antepasados.
 
Nuestros antepasados comían para sobrevivir; comían porque tenían hambre, o tal vez para celebrar una victoria contra una tribu rival. ¿y nosotros? Comemos cuando tenemos hambre, claro, pero también en reuniones sociales, cuando estamos tensos, aburridos, deprimidos, frustrados, molestos porque ha perdido nuestro equipo de fútbol, muy ocupados o sin nada que hacer.

El estrés podría ser la principal causa del problema. Muchos de nosotros tenemos altos niveles de estrés crónico, ya sea por el trabajo, por problemas sentimentales o por una lista de obligaciones más larga que una autopista. Nuestros cuerpos responden al estrés igual que los de nuestros ancestros: generando en el cerebro químicos de "luchar o huir" que causan una acumulación de calorías y almacenamiento de grasas. Pero como nosotros tenemos abundante comida a nuestra disposición -ellos no la tenían-, ampliamos continuamente nuestra unidad de almacenaje.

Así es como el ciclo de la grasa se descontrola: cuando sufres estrés crónico, tu cuerpo aumenta la producción de cortisol e insulina y tu apetito aumenta, igual que tus deseos de sumergirte en un consumo "hedonista" de dulces y grasas calóricos. Así, almacenas más grasa, que después se bombea hacia el hígado junto con químicos inflamatorios. Se crea entonces resistencia a la insulina, por lo que el páncreas debe secretar una mayor cantidad. Y eso hace que te sientas más hambriento que un lobo con un bozal, manteniendo el ciclo de comer en exceso debido al estrés. ¿Qué te parece?
Cuando tratas de combatir el estrés con comida, activas el centro de recompensa de tu cerebro, pero cuando el bienestar inicial desaparece, recurres otra vez a aquello que te ha relajado y te ha hecho sentir bien: la comida. Las emociones como el estrés y la ansiedad hacen que sea muy difícil, en materia neuroquímica, controlar el apetito.

Es por eso que la idea de que comer en exceso se debe sobre todo al hambre extrema es un mito. También lo es que los antojos dependen de nuestras papilas gustativas y que, si nos esforzamos, podemos resistir las tentaciones. Lo que sucede en tu cabeza juega un papel esencial en lo que ocurre dentro de tu cinturón. Comprender cómo gobiernan tus emociones el apetito te ayudará a resistir los antojos o incluso a no sentirlos.

La meta: mantener estable tu nivel de hormonas del bienestar. Así, generarás un estado de satisfacción sin subidas ni bajadas hormonales que te lleven a buscar alimentos buenos para tu cerebro pero malos para tu cintura. Los siguientes consejos te ayudarán a lograrlo.
Haz que la comida trabaje para ti Cada alimento tiene un efecto distinto en tu estómago, tu sangre y tu cerebro. Éstos son algunos que podrían controlar tu apetito y los químicos cerebrales que te afectan.

El pavo contiene triptófano, una sustancia que incrementa la serotonina, mejorando tu estado de ánimo y combatiendo la depresión. También te ayuda a resistir el antojo de carbohidratos simples.

El pescado y las nueces son ricos en ácidos grasas omega 3, reconocidos estimulantes cerebrales y reductores del colesterol. También se ha demostrado que en las mujeres embarazadas ayudan con la depresión, que puede llevarlas a comer en exceso. En general, no consumimos muchos ácidos grasas omega 3; ingerir alimentos que los contengan podría mejorar nuestro estado anímico y alejarnos de los dulces.

El té verde tiene catequinas que al parecer, inhiben la descomposición de las grasas, así como la producción de una sustancia inflamatoria que puede provocar hambre. Según un estudio, beber tres tazas de té verde al día ayuda a reducir el peso corporal y la circunferencia de la cintura en casi un cinco por ciento en tres meses. Además, el té acelera el metabolismo. Eso sí, no le añadas azúcar.

Duerme para estar delgado
Cuando tu cuerpo no duerme las siete u ocho horas que necesita cada noche para recuperarse, busca otras formas de compensar que el cerebro no secrete las cantidades normales de serotonina y dopamina, los químicos del bienestar. ¿Cómo lo hace?: con antojos de alimentos azucarados que liberan esos químicos de inmediato.

La falta de sueño desequilibra todo tu organismo y, con los años, puede afectarte aún más. Según envejeces, la glándula pineal, situada en el cerebro, produce una menor cantidad de la hormona del sueño, la melatonina, lo que resulta en antojos de carbohidratos. Así que duerme lo suficiente: puede ayudarte a mantenerte delgado.
Escoge y repite
Tal vez sea cierto que en la variedad está el gusto, pero la variedad también lleva a excesos. Cuando una comida incluye muchas opciones, es normal olvidar los buenos hábitos alimenticios. Si vas a una cena en la que el menú parece una guía telefónica, no te será fácil resistirte.

Una solución: elimina las opciones al menos en una comida al día. Elige a que sueles ingerir con más prisas y automatízala. Para la mayoría de la gente, es la comida. Piensa en uno saludable que te guste mucho (ensalada con pollo asado y aceite de oliva, por ejemplo, o un sándwich de pan integral con pavo) y cómelo todos los días.

Sí, todos los días. Las investigaciones demuestran que limitar la variedad de alimentos y sabores ayuda a controlar el peso. Suena raro, pero es verdad.

Lo que sucede es que cuando tomas comidas de sabores variados, necesitas cada vez más calorías para llenarte. Recuerda las cenas de amigos: comes muchas cosas distintas, te llenas a reventar y aún te queda lugar para el postre. Cuando la comida es muy variada (la mexicana y la hindú son buenos ejemplos), comemos más para satisfacer nuestras papilas gustativas.

Nadie quiere comer siempre lo mismo, pero si lo conviertes en un habita al menos en una de tus comidas, tendrás menos tentaciones y no pensarás tanto en tu estómago. De hecho, a menudo sugerimos a nuestros pacientes que ingieran dos comidas iguales al día. Es una forma de automatizar tu cerebro, algo que después se reflejará en tus hábitos.
Encuentra sustitutos que te satisfagan Si todos fuéramos capaces de tomar decisiones sensatas -los calabacines son mejores para nosotros que los flanes-, la multimillonaria industria de las dietas sería innecesaria. Comer puede ser un acto emocional, y es adictivo. La persona promedio sabe que la bollería es una bomba para la salud. Pero si pasamos delante de una mesa con una docena de ellos, engullimos tres antes de dar 20 pasos.

Los expertos afirman que quienes viven con mayor estrés suelen engordar más que los demás. Así que
su problema es doble.

¿Las excepciones?: los millonarios estresados, como los actores y los altos ejecutivos, que pueden pagar nutricionistas, cocineros y entrenadores personales.

Pero tú no necesitas nada de eso. Y no tienes que morirte de hambre ni privarte de lo que te gusta. Ten a mano alimentos saludables para contingencias (zumos, un puñado de nueces, fruta, verduras cortadas o incluso un poco de guacamole) y vacía tu despensa de tentaciones dulces.
Ponte en marcha
Camina como mínimo 30 minutos al día -divididos, si es necesario, en tres segmentos de 10 minutos- y después cuéntaselo a alguien (sí, todos los días, sin excusas). Hazlo no sólo por los efectos físicos sino también por los efectos psicológicos positivos, como el aumento de la autoestima. Caminar 30 minutos es fácil, factible y sostenible, y un primer paso para salir del tornado y retomar las riendas de tu vida.
Socializa La interacción positiva con otras personas te beneficia a nivel físico y emocional. El aumento de oxitocina (conocida como la "hormona del afecto") puede reducir la presión arterial y los efectos del estrés, lo que eleva los niveles de una sustancia que ayuda a controlar el apetito. Según algunos estudios, es posible aumentar los niveles de oxitocina incrementando la interacción social y el contacto físico. Un masaje podría ayudarte.
Medita
Cuando sientas ganas de comer, siéntate y reflexiona sobre tu vida y sobre lo que te está empujando a comer ciertas cosas. ¿Alimentarías con esa comida a un amigo o familiar? Algunas personas dicen que meditar o rezar las ayuda a frenar sus impulsos subconscientes.
La verdad al desnudo Mírate en un espejo de cuerpo entero, sin ropa y sin meter tripa. Para la mayoría de nosotros, este ejercicio es tan incómodo como un asiento de clase turista. Tenemos que entender que nuestro peso debe ser saludable, no el de modelos. Debemos sentirnos cómodos con el hecho de que no todas las mujeres son tan delgadas como una pluma, ni todos los hombres tan atléticos como David Beckham. Después de mirarte en el espejo, dibuja tu contorno, tanto de perfil como de frente. Pídele a tu pareja o a un amigo cercano que mire los dibujos y te diga honestamente si es más o menos así como se te ve. Tal vez sea la primera vez que tengas que hablar de tu aspecto. Te sentará bien.
Siente los sabores
Si vas a comer algo que no es saludable, disfrútalo. Saboréalo. Paséalo por tu boca. Te sugerimos que pruebes un trozo de chocolate negro con un 70 por ciento de cacao y que medites; así aliviarás de forma sana el estrés y te recompensarás con algo dulce.

Es una forma sencilla pero efectiva de sentirte bien sin derrumbarte ni comer cualquier cosa que encuentres. Cada cierto tiempo puedes permitirte pecar un poco.

EL TRABAJO POR TURNOS INCREMENTA EL RIESGO DE INFARTOS

Las personas que trabajan turnos nocturnos tienen más riesgo de sufrir un infarto o evento cerebrovascular que quienes trabajan de día, revela un estudio.
La investigación, publicada en el British Medical Journal (BMJ)(Revista Médica Británica), analizó varios estudios publicados con anterioridad que habían involucrado a más de 2 millones de trabajadores.
Encontró que los turnos nocturnos pueden interferir con la función del reloj biológico lo cual tiene efectos adversos en el estilo de vida.
Previamente los empleos por turnos ya habían sido vinculados con un mayor riesgo de hipertensión y diabetes.
Los expertos señalan que limitar los turnos en la noche podría ayudar a los trabajadores a reducir el riesgo.
El equipo de investigadores de Canadá y Noruega analizó 34 estudios.
Durante el período de estudio hubo 17.359 eventos coronarios de algún tipo, incluidos paros cardíacos; 6.598 infartos y 1.854 eventos cerebrovasculares causados por la falta de oxígeno al cerebro.
Todos estos trastornos, dicen, fueron más comunes entre los trabajadores por turnos.
Reducción de riesgo
La investigación muestra que el trabajo de turnos está relacionado con un incremento de 23% en el riesgo de infartos, 24% en el riesgo de eventos coronarios y 5% en el riesgo de eventos cerebrovasculares.
Pero agregan que el trabajo por turnos no está asociado a un incremento en las tasas de mortalidad por problemas cardíacos ya que el riesgo relativo vinculado a problemas del corazón fue 'modesto'.
Para la investigación los investigadores tomaron en cuenta factores como el nivel socioeconómico de los trabajadores, su dieta y su salud general.
Dan Hackman, profesor asociado de la Universidad Western de Londres en Ontario, Canadá, afirma que los trabajadores nocturnos suelen tener más tendencia a dormir y comer mal.
'Los trabajadores de turno nocturno están despiertos durante mucho tiempo y no tienen un período de descanso definido' afirma el investigador.
'Están en un estado perpetuo de activación del sistema nervioso lo cual es malo para trastornos como la obesidad y el colesterol', agrega.
Jane White, gerente de investigación e información del Instituto de Seguridad y Salud Ocupacional, señala que existen asuntos complejos relacionados con el trabajo por turnos.
'Puede ser resultado de interferencias en el apetito y la digestión, de la dependencia de sedantes y/o estimulantes, además de problemas sociales y domésticos', señala.
'Esto puede afectar el rendimiento, incrementar la probabilidad de errores y accidentes en el trabajo e incluso tener un efecto negativo en la salud'.
Recomendaciones
White agrega que es necesario manejar mejor los efectos del trabajo por turnos.
'Evitar permanentemente los trabajos nocturnos, limitar los turnos a un máximo de 12 horas y asegurar que los trabajadores tienen un mínimo de dos noches completas de sueño entre los turnos diurnos y nocturnos son soluciones simples y prácticas que pueden ayudar a la gente a enfrentar el trabajo por turnos'
Ellen Mason, de la Fundación Británica del Corazón, señala que el incremento en el riesgo de cada trabajador individual es 'relativamente pequeño'.
Pero como mucha gente no suele trabajar de nueve a cinco, estos resultados se vuelven mucho más significativos, dice.
'Ya sea que usted trabaje turnos nocturnos, en la tarde, o a horas regulares de oficina, comer sanamente, mantenerse activo y dejar de fumar pueden lograr una enorme diferencia con la salud de corazón' expresa la experta.
BBC Mundo.com - Todos los derechos reservados. Se prohíbe todo tipo de reproducción sin la debida autorización por escrito de parte de la BBC.